
Pienso en la posibilidad de buscar acción, aunque una hora
difícilmente es suficiente tiempo. Momentáneamente lo descarto, pero empiezo a
sentir una fuerte excitación que me causa una suave erección. Más me excito
cuando pienso que llegaré a mi próximo compromiso oliendo a sexo. Siento que el
calor en la entrepierna aumenta, y entonces empiezo a considerar seriamente las
alternativas.Aquel día, desde que me desperté sentí que algo no ocurría con
normalidad. Mis padres tenían que ir a Pontevedra a hacer unas cosas que muy
bien no me entere de que iba eso. El caso es que me dijeron que ese día no
abrirían la pastelería y que lo tendría libre. Así que tranquilamente me desnude
me duche, y como estaba solo, ni me vestí para desayunar. Me encantaba quedarme
de vez en cuando solo en casa, nada ni nadie me impedía hacer algo. Decidí salir
al de una hora para despejarme del silencio de mi casa. Esta vez si me vestí con
unos vaqueros y un a camiseta bastante ajustada, ya que al ser nueva se había
encogido al lavarla, pero bueno me quedaba bastante bien. Salí a la calle y
decidí ir al bar de enfrente de mi pastelería donde trabajaba un amigo mío.