
Me dedico a administrar inversiones, por lo que mi día con día
transcurre encerrado en traje y corbata de diseñador, con camisa blanca,
mancuernillas, y zapatos de piel, normalmente negros. La imagen misma de un
ejecutivo exitosoCuando paso dos semanas, y ya teníamos mucha confianza empecé a
darle indirectas para ser algo más que "amigos" y pasar a otra clase de nivel.
Cuando estábamos en algún bar me sentaba muy cerca y dejaba un largo rato mi
mano cerca de su paquete y a veces incluso se lo tocaba. Él claro esta no es de
piedra y quedábamos en mi casa o en la suya para ver una buena película, aunque
finalmente nunca la veíamos. Acabábamos tirados en el sofá él debajo de mi y yo
besándolo dejándome tocar con sus manos, que se deslizaban por mi pantalón
entrando debajo de mis slips dándome cachetes en los glúteos. Me encantaba esa
sensación. Pero quería más y aunque era virgen estaba deseoso de tener sexo
bestial con él.